¿Cómo fomentar la lectura en los niños?

Conoce los primeros pasos para acercar la lectura a los pequeños e incentivar su imaginación.


Por María Cristina Fernández Arellano


Muchos son los beneficios comprobados de promover un espacio de lectura diaria en casa. Los niños logran el proceso de lectoescritura de manera más natural; también favorece el lenguaje hablado, la atención, la empatía, la capacidad de escucha, la imaginación y la creatividad.


Leer un libro es algo único por lo que provoca dentro de nuestro cerebro. Sucede una experiencia doble: por una parte acompañamos a los personajes en sus aventuras, descubrimos su historia y nos emocionamos, pero por otra pareciera que tenemos la capacidad de entrar a lo escrito, las sensaciones son reales y se podría decir que el cerebro vive la historia como si fuera parte de ella. Por eso decimos que leer es descubrirse a uno mismo, nos reflejamos en las hojas y nos formamos; uno nunca es el mismo después de leer un libro.


La literatura infantil es un tesoro, autores como Oliver Jeffers o Ian Falconer crean historias extraordinarias que no sólo entretienen a los más pequeños. Los libros llevan a los niños a conocer diferentes formas de pensar e interactuar, a entender que un desenlace lleva a una consecuencia, que hay personajes que piensan igual que ellos: se enojan, se equivoca, lloran, son valientes, imaginan, juegan y crean.


Esto es alimento para su cerebro, información que utiliza para hacer sentido del mundo en que vive, para encontrar consuelo y formas de enfrentarse a lo que le preocupa.


¿Cuál es la edad ideal para empezar a leer con tu hijo?


Desde su nacimiento buscamos que los libros nunca aparezcan sino que siempre sean parte de su entorno. En un inicio lee rimas, textos con un tono que llame la atención de tu bebé. Luego encontrará un gran placer en los libros sobre cosas cotidianas donde pueda señalar objetos que ya conoce como la mesa, la silla y la manzana. Más adelante comienza con cuentos de construcción en los que se van sumando partes para crear un todo (como “fuera de aquí horrible monstruo verde”) y poco a poco introduce historias más complejas donde pueda identificarse con los personajes y las decisiones que toman.


¿Dónde y cuando leer?


Donde sea y cuando sea. Hay familias que crean una rutina como leer antes de ir a dormir: ¡excelente! De esta manera aseguras que siempre habrá un momento de lectura, pero los libros pueden ser siempre una opción más de juego. Te recomiendo tener un espacio de biblioteca en casa con 5 a 10 libros (dependiendo de su edad) que puedan ir variando cada mes. Cuando un libro que ya había leído hace un tiempo vuelve a aparecer seguro tu hijo se volverá a emocionar.


¿Cómo escoger los libros?


Los cuentos son uno de los mejores aliados en la educación de tu hijo. Puedes encontrar títulos específicamente para eso que está viviendo como la identificación de emociones, los berrinches, tener un hermanito, la valentía o hacer amigos nuevos. También hay algunos libros que no necesariamente tienen una moraleja, sólo muestran una historia que lo entretiene, ¡está bien! Recuerda que los libros amplían su visión del mundo.


El momento del cuento puede volverse mágico y lleno de cariño, ¡disfrútalo! Encuentra historias que también te entretengan a ti ¡porque seguramente tu hijo te pedirá que lo repitas una y otra vez!


“Cuantas más cosas lees, más cosas sabes. Cuanto más aprendes, a más lugares puedes ir”.
Dr. Seuss.