Design thinking para tu organización

Conoce tres ideas que te ayudarán a maximizar la creatividad colectiva para generar innovación

Por Marcelo Rodríguez


Para sacar mejor provecho del proceso de design thinking en tu organización, ya sea empresa o sector educativo, es importante tomar en cuenta algunos factores que pueden propiciar mejores resultados.


Expertos internacionales y organizaciones han estudiado y practicado esta metodología, que es una manera de trabajar en grupo para maximizar la creatividad colectiva y aumentar la probabilidad de generar innovación.


Te comparto tres reflexiones e ideas que puedes tomar en cuenta:


RITMO PAUSADO


Julie Schell, de la Universidad de Texas, en Austin, señala que el design thinking, aún que tiene algunas etapas que pueden darse con alguna rapidez, como la generación de ideas o la elaboración de prototipos, por ejemplo, en general debe llevarse como un proceso pausado, en particular la etapa en la que observamos y tratamos de comprender a fondo el problema para conocer realmente las necesidades que existen y generar empatía con quienes las tienen.


Actualmente, debido al ritmo acelerado de trabajo y la avidez por presentar resultados inmediatos, podemos caer en esta trampa de enfocarnos en las etapas que son más rápidas y tratar de trasladar esa velocidad a todo el proceso de design thinking, sin embargo, es importante tratar de tener una experiencia más pausada y reflexiva de cada una de las etapas para poder llegar al punto donde redefinimos el problema inicialmente enunciado gracias a los hallazgos generados por nuestra observación.


Esto hará que las soluciones creativas propuestas en las etapas de ideación tengan mayores posibilidades de convertirse en innovación por ser pertinentes y relevantes para nuestros usuarios.


Esto también aplica, por ejemplo, a los procesos educativos, que es una de las cosas que más preocupa a Julie Schell debido a la existencia de propuestas de llevar una enseñanza del proceso de design thinking acelerada y algunas veces impartida por personas inexpertas que no ponen al estudiante en el centro en el proceso de aprendizaje.


Julie recomienda utilizar el “backward design” (diseño hacia atrás) para tener nuestras experiencias de aprendizaje alineadas a los resultados que deseamos obtener. Además, de tener continua comunicación con los estudiantes, observar sus necesidades y problemas para que se genere empatía con ellos y se les pueda ayudar a obtener las habilidades, conocimientos y actitudes necesarias para utilizar correctamente el proceso de design thinking.


CONEXIÓN EFICIENTE


A raíz de la pandemia, la forma de trabajo migró a un formato a distancia, por lo que los colaboradores de organizaciones a nivel mundial tuvieron que adaptarse a crear nuevos procesos desde lugares remotos.


Fred Leichter, Director y fundador de “The Rick and Susan Sontag Center for Collaborative Creativity (The Hive)”, habla de que es posible conectar con los colaboradores, o alumnos, aun estando de forma remota. Cuando a él se le presentó esté problema utilizó el proceso de design thinking para resolverlo.

Una de las cosas particulares que recomienda es la herramienta llamada Mural, que sirve para trabajar colaborativamente, dibujando, escribiendo y votando a distancia, como si estuviéramos compartiendo un pintarrón digital.


Otra cosa que Fred pide que tomemos en cuenta es aceptar que la cadencia o ritmo del trabajo colaborativo a distancia algunas veces es diferente al que tenemos en formato presencial, por ejemplo, cuando intervienen diferentes zonas horario, pero esto no es necesariamente malo y debemos enfocarnos en minimizar los impactos negativos. Tal vez sea posible reorganizar los grupos de trabajo de acuerdo a la ubicación geográfica.


De igual manera, Fred siempre recomienda utilizar el método de Pixar para crear historias llamado “Pixar Story Spine”, proceso de crear un storytelling en base de momentos clave, para comunicar de manera organizada y memorable las iniciativas, ideas o programas que nuestra organización deba conocer o adoptar.


Estos son los momentos clave en el “Pixar Story Spine” en caso de que quieras practicar y familiarizarte con él:


1) Érase una vez

2) Todos los días

3) Hasta que un día

4) Y debido a eso

5) Y debido a eso

6) Hasta que finalmente

7) Desde entonces siempre


USUARIO EN EL CENTRO


Por último, los miembros de la organización “Future of Design in Higher Education” (FDHE, por sus siglas en inglés), señala que es importante no desvirtuar el proceso del design thinking al usarlo solo para generar ideas novedosas, interesantes o bonitas, sino también para que sea una herramienta para generar una verdadera empatía y comprensión de los usuarios con la intención de descubrir necesidades no atendidas con anterioridad.


Esta metodología debe contar con el compromiso de poner al usuario en el centro haciéndolo partícipe de la creación de la solución, al inicio y durante el proceso creativo, así como en las pruebas posteriores, para que los resultados sean pertinentes y funcionales.


Algunas herramientas que nos pueden ayudar a posicionar y mantener en el centro del proceso al usuario son: entrevistas en el lugar donde sucede la interacción o dónde se utiliza el producto, observación no intrusiva (fly on the wall observation), diagrama de involucrados clave, diagrama de experiencia del usuario, perfil de usuario, entre muchas otras.


Si quieres familiarizarte más con ellas puedes consultar el manual del LUMA Institute, “Innovating for people, handbook of human-centered design methods”.


* Marcelo Rodríguez es coach U-ERRE en temas de innovación y creatividad.